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Las oportunidades de trabajo rara vez divergen tanto como las de los ex soldados de la película de J.C. Chandor “Triple Frontier” (“Triple frontera”). Hay un vendedor de condominios y un contratista…

Las oportunidades de trabajo rara vez divergen tanto como las de los ex soldados de la película de J.C. Chandor “Triple Frontier” (“Triple frontera”). Hay un vendedor de condominios y un contratista en una zona en conflicto en África, un empleado surtiendo estantes en Walmart y un agente combatiendo a un capo de la droga en Suráfrica.

Pero ese es exactamente el tipo de veteranos congregados por Santiago “Pope” García (Oscar Isaac), quien como ellos fue militar y trabaja ahora para una misteriosa compañía contratada vagamente por “un gobierno extranjero”.

Con la promesa de esa vieja tentación — “un último trabajo” — y el potencial de recibir mucho dinero a cambio, García reúne a sus viejos amigos Tom “Redfly” Davis (Ben Affleck), William “Ironhead” Miller (Charlie Hunnam), Ben Miller (Garrett Hedlund) y Francisco “Catfish” Morales (Pedro Pascal) con poco problema. Tras pasar el pináculo de sus carreras, todos luchan por adaptarse a la vida civil. Davis es un agente de bienes raíces divorciado y bebedor con poco talento para vender casas. A Miller les están destrozando la cara en un cuadrilátero.

“Yo digo que merecemos más”, le dice García a Davis. “Has recibido cinco disparos por tu país y no puedes pagar tu camión”.

“Triple Frontier”, que se estrena el 13 de marzo en Netflix, también se proyecta esta semana en salas de cine de Estados Unidos. El filme fue primero escrito por Mark Boal con la idea de que Kathryn Bigelow lo dirigiera. Ambos permanecen en el proyecto como productores ejecutivos y Boal como coguionista junto a Chandor.

El que “Triple Frontier” haya nacido del equipo detrás de “The Hurt Locker” y “Zero Dark Thirty” no resulta sorpresivo. Tiene un tono similar sobre el sacrificio pocas veces recompensado de los soldados de élite estadounidenses. Pero es también un salto mayor en el género.

Lleno de hombres, armas y escenas de acción, es el tipo de película orgullosamente macha que quizá resulte demasiado familiar para los cinéfilos _ aunque un thriller de tal presupuesto y elenco es algo más novedoso para Netflix.

“Triple Frontier” es tanto más como menos de lo que parece. El grupo se dirige a un país no especificado de Suramérica (el título se refiere a la unión de Brasil, Argentina y Paraguay) donde conjuran, con la ayuda de una infiltrada (Adria Arjona, sí, la hija de Ricardo Arjona), para vencer a un capo de la droga escurridizo llamado Lorea en su escondite en la jungla y quedarse con sus millones.

Pero “Triple Frontier” es sólo en parte una película de atraco. La segunda mitad, con un tono militar repetitivo al estilo de “The Treasure of Sierra Madre”, cae en un thriller existencial de supervivencia sobre codicia y adicción al combate. Para muchos de los tipos, especialmente Redfly (Affleck), volver al campo de batalla es como recaer en las drogas. Su comezón en los dedos sobre el gatillo lleva a finales trágicos.

Casi tan pronto como empieza la misión, que implica más trabajo que lo que acordaron, comienzan a arrepentirse. Iniciada con una mezcla de intenciones altruistas y capitalistas, la expedición empieza a parecerse a otras intervenciones estadounidenses y, de manera similar a Afganistán o Irak, los exsoldados comienzan a dejar pilas de billetes para compensar las muertes de los pobladores. La situación se torna más oscura en un frenético escape por los Andes y el dinero va perdiendo rápidamente su valor.

Las alegorías del capitalismo han demostrado ser una pasión para Chandor, quien ha hecho del dinero un subtexto presente en dramas sobre crimen (“A Most Violent Year”, con Isaac en el papel de un ambicioso ejecutivo petrolero) e historias de supervivencia (“All Is Lost”). Su ópera prima, “Margin Call”, se trataba de un banco de inversión de Wall Street en el tumulto de la crisis financiera.

Con cada película la escala de Chandor se ha ampliado, y parte del encanto de “Triple Frontier” son las piezas de plató finamente montadas (incluyendo el primer asedio de García en una discoteca) y la hermosa cinematografía (de Roman Vasyanov) para la gran pantalla. El equilibrio entre la parábola y el cine de acción está cerca de sincronizarse, pero nunca lo logra realmente.

Parte del problema es que los cinco tipos (probablemente demasiados), y cada uno de los locales que hablan español, tienen muy poco dibujo de personaje. Affleck actúa al estilo Bogart en “Sierra Madre”, pero el resto, a pesar de lo talentosos que son, no se presentan tan claramente. Sólo Isaac, con el arrepentimiento reflejado en el rostro, deja una marca.

“Triple Frontier” tiene el tino de llevar el formato macho de “Expendables” hacia el interior, pero no lo suficiente.

“Triple Frontier”, un estreno de Netflix, tiene una clasificación R (que requiere que los menores de 17 años vayan acompañados de padre o tutor al cine) de la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA, según sus siglas en inglés) por escenas de violencia y lenguaje. La AP le otorga dos estrellas y media de cuatro.

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Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jakecoyleAP .