El puerto maravilla que con una inversión de R$ 7,6 mil millones, se propone con re calificar un área de 5 millones de metros cuadrados, en la Región Portuaria de la capital, rescatándola de un proceso de décadas de abandono y degradación. Más que un conjunto de obras, el mega emprendimiento es una experiencia pionera de Asociación Público-Privada (PPP) para concesión a la iniciativa privada de ejecución de servicios públicos, gestión del espacio urbano y realización de obras de infraestructura, como parte de uno de los más grandes proyectos de reforma urbana del mundo. Esa es la razón de la denominación, dada al proyecto por la concesionaria, de Operación Urbana Puerto Maravilla.

El ejemplo vino de Barcelona, en España, donde fue ejecutado, en el inicio de la década de 1990, un gran proyecto de reformulación de la región portuaria, que se volvió en el más grande legado para la sociedad tras los Juegos Olímpicos de 1992. Los conceptos que nortearon el proyecto catalán sirven de referencia hasta hoy, para cualquier interferencia realizada en la región.

De la Operación Urbana Puerto Maravilla se espera mucho más. Si el modelo fuera exitoso, él deberá transformarse en un nuevo paradigma a ser adoptado no solamente en otras regiones de la ciudad, como en otras capitales y ciudades medianas brasileñas. También como en Barcelona, el conjunto de acciones realizadas en Rìo de Janeiro tiene como fecha límite para conclusión los Juegos Olímpicos, aquí en el año de 2016. Pero sus frutos deberán ser cosechados por muchos años tras el fin de las competiciones.

Para sacar el proyecto del papel, la municipalidad de Rìo de Janeiro, a través de la Companhia de Desenvolvimento Urbano da Região do Porto (Cdurp), contrato, a través de proceso de licitación, Concessionária Porto Novo S.A., formado por las constructoras Norberto Odebrecht, Carioca Engenharia y OAS. El modelo adoptado fue de Concesión Administrativa, por un periodo de 15 años. El plan completo de revitalización incluye servicios públicos como recuperación de alcantarillado, drenaje, iluminación pública, limpieza urbana  coleta de basura pública y domiciliar. Para eso está siendo implantada una red subterránea con 122 km de red de agua potable; 36,5 km de redes de drenaje y 11 km de galerías de drenaje; 84 km de redes de alcantarillado; 26 km de redes de gas y ductos para cables de red de fibra óptica.

Dichas acciones beneficiarán directamente los 32 mil habitantes de la región, principalmente aquellos quiénes habitan los barrios de Gamboa, Santo Cristo y Saúde, y en los morros do Pinto, Telégrafo, Livramento, Conceição y  Providência, que recibirá un teleférico. Además de urbanizado, el Morro do Pinto  ganará un reservatorio con capacidad para 15 millones de litros  de agua.

El plan incluye también el mantenimiento, conservación y pavimentación de calles y la ejecución de 650.000 m² de veredas, poda de árboles, conservación de parques, jardines y monumentos públicos, así como la gestión de tránsito, a través de moderno Centro de Control Operacional, nueva rede de semáforos, e y sistema de monitoreo de tráfico, con 30 cámaras ubicadas en puntos estratégicos.

Toda la malla de infraestructura será aterrada. Los hilos de electricidad, teléfono, internet y TV por cable, por ejemplo, serán subterráneos, acabando de vez con los postes de concreto en las veredas. Según la concesionaria, la reorganización del subsuelo prepara el área para recibir la mejor red de telecomunicaciones de Latinoamérica, con conexión de alta velocidad, compatible con las más modernas ciudades del mundo.

Para permitir el desarrollo de la región como importante polo de referencia turística, centro comercial y empresarial, y estimular  su desarrollo inmobiliario, toda la red viaria será reestructurada, lo que requiere obras de gran porte y pesadas inversiones.

Actualmente, el área de actuación del proyecto Puerto Maravilla es formada por un cuadrilátero viario, cuyos límites incluyen las cuatro más importantes avenidas del centro de la ciudad: Francisco Bicalho, Rodrigues Alves, Rio Branco y Presidente Vargas. Se trata de una región de convergencia por donde circula un promedio de más de 100 mil personas/día. El área es interconectada por importantes vías expresas, como Av. Brasil, Línea Roja y puente Rio-Niteroi. Está a pocos quilómetros del Aeropuerto Tom Jobim y de estaciones de tren y subte. Esa región tiene dos terminales y una estación de autobuses.

Fuente: www.grandesconstrucoes.com.br

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